Hogar

En la transición a la vida adulta, las y los jóvenes abandonan la vivienda familiar para formar su propio hogar, lo que significa un cambio que, además de traer mayor autonomía e independencia, supone asumir una serie de responsabilidades antes abordadas por sus padres. 

 

El aplazamiento de la edad de salida del hogar de orígen y la formación
de pareja, los tiempos de finalización de la etapa de estudios,
el inicio de la vida laboral y la edad al primer hijo son elementos
claves para comprender los caminos que transitan los jóvenes hacia
la adultez. Los impactos de estos eventos determinan los ritmos de
la transición demográfica de las sociedades, las trasformaciones de
su estructura etaria y el cambio relativo del peso de la dependencia
de las poblaciones inactivas sobre las activas, etc.

 

 Las visiones socioculturales son el marco en el cual estas variables intermedian en la reproducción biológica y social de la población. En el caso de las ciudades de frontera, las visiones se multiplican, pero conviven y se intersectan, condicionando la vida cotidiana de las personas.

Jefatura

La jefatura de hogar a cargo de jóvenes (15-29) es mayor en Brasil (15,5%) seguido de Uruguay (13,8%). Esto se debe a que una parte importante de estos jóvenes aún vive en la casa de los padres40. Se puede observar una tendencia hacia una predominancia de la jefatura masculina en tres de los cuatro países. En el caso de Uruguay, llama la atención la igualdad en la proporción de ambos sexos y, en el caso de Brasil, la diferencia es muy pequeña. Considerando que tanto en el rol del jefe como de cónyuge está implícita la salida del hogar familiar, se puede observar que es Brasil el país que registra el mayor porcentaje de jóvenes que han salido del hogar (28,9%), seguido de Paraguay (24,1%).

Estado Conyungal

el estado conyugal claramente mayoritario para todas las ciudades y en todos los subgrupos de jóvenes es la soltería, con valores que van disminuyendo con la edad. En las ciudades uruguayas es donde se observan los menores niveles, en particular en las mujeres. El mínimo valor se presenta en Salto, donde el 55,8% de mujeres de 15 a 29 años son solteras. Como contrapartida, estas ciudades son las que presentan mayores proporciones de jóvenes viviendo en pareja. El máximo es en Salto, donde el 33,7% de las jóvenes están casadas o unidas. En todas las ciudades y para todos los grupos de edad, sin excepción, las uniones superan ampliamente a los casamientos. La menor diferencia entre uniones libres y casamientos se observa en Ciudad del Este (en torno al 8%) y las mayores en Concordia y Salto (del orden del 17%). No parecen haber patrones vinculados al país de pertenencia. Al comparar los valores de cada ciudad con su gemela pueden verse, como en la dupla Salto-Concordia, los valores son muy cercanos para ambos sexos, mientras que en la dupla Posadas- Encarnación solamente es similar la situación de las mujeres42

Jefatura

Tanto las uniones como los casamientos son más frecuentes entre las mujeres, a excepción de Encarnación, donde los valores para los varones superan levemente a las mujeres. La incidencia de las uniones tempranas (ya sea casamientos como uniones libres) en las mujeres 15-19 son siempre preocupantes, pues tienen más probabilidad de conducir a embarazos adolescentes, que suelen asociarse a limitaciones en el desarrollo educativo y/o participación en el mercado laboral. Cabe mencionar que estas situaciones están asociadas además a mayores niveles de exposición a la violencia física, emocional y sexual por parte de sus parejas. Los datos indican que la mayor incidencia de las uniones tempranas se observa en Encarnación (16,5%) y Salto (10,2%)

Jefatura

En referencia a la tenencia de la vivienda, se observa mayor presencia de los alquileres en las ciudades gemelas que involucran ciudades paraguayas, donde los porcentajes rondan el 50% (entre 47,5% y 56,5%). Las diferencias en cuanto a la vivienda propia muestran una realidad muy desigual en la frontera Uruguay-Brasil, donde la proporción de jefes jóvenes propietarios en Santana do Livramento (53,3%) más que duplica la proporción (20,7%) observada en Rivera. La curiosidad de Rivera junto a la otra ciudad uruguaya es la de presentar una importantísima mayoría de jóvenes jefes de hogar en viviendas ocupadas/cedidas. De hecho, la principal modalidad de los jóvenes en las ciudades uruguayas es la ocupación/cesión (con porcentajes mayores al 40%). Estos casos corresponden, en su totalidad en Salto y en su inmensa mayoría en Rivera, a cesiones (ocupantes gratuitos con permiso del propietario).

La vivienda es una de las necesidades básicas de las personas.
Poseer una vivienda adecuada y digna es un derecho humano que
supone satisfacción y seguridad del habitante y su núcleo familiar.
Las condiciones habitacionales varían de un país a otro. En la tabla
6 se presenta información referida a algunas condiciones relativas a
las viviendas donde habitan hogares con jefatura joven.

Água potable

El acceso al agua potable es también un derecho humano esencial para el goce pleno de la vida. Se registran ciertas diferencias entre las ciudades, en cuanto al acceso al agua potable, poniendo en evidencia diferencias estructurales de los países miembros. En el caso de Argentina, Brasil y Uruguay, el acceso al agua potable por red para los jóvenes de las fronteras supera, en todos los casos, el 85% de la población objetivo. Sin embargo, no es así en las ciudades de frontera del Paraguay, siendo Ciudad del Este la que se encuentra en la condición más crítica (30,5%).

Red Sanitaria

En cuanto a la conexión de red sanitaria, los desequilibrios transfronterizos más críticos se observan entre Brasil y Paraguay, donde el 76,7% de las viviendas de las y los jóvenes jefes de Foz de Iguazú están conectados a la red de evacuación, mientras que en Ciudad del Este solamente un 2,5% lo está (el 77% reside en viviendas con cámara séptica o pozo).