Planificación y territorialización de la Agenda 2030

La Declaración final de las Naciones Unidas mediante la que se aprobó en 2015 la Agenda 2030 reconoce la importancia que para el desarrollo sostenible tienen las dimensiones regionales y subregionales, la integración económica regional y la interconectividad. “Los marcos regionales y subregionales pueden hacer que sea más fácil traducir efectivamente las políticas de desarrollo sostenible en medidas concretas a nivel nacional”.

 

Potenciar enfoques colectivos, entre actores regionales, para la captación de recursos técnicos y financieros de la cooperación internacional aparece como una estrategia óptima para contribuir a la disminución de las asimetrías al interior de los Estados y entre ellos.

 

El papel de los procesos de integración regional cobra particular relevancia en el contexto descrito por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) como desarrollo en transición. La comunidad internacional ha entendido a los países de renta media (PRM) como un todo homogéneo, con un mismo nivel de desarrollo a lo largo y ancho de todo su territorio, olvidando las profundas asimetrías y desigualdades territoriales que caracterizan a los países de la región, que reproducen centros y periferias en sus propias estructuras productivas internas. 

La conocida heterogeneidad estructural de las economías latinoamericanas es el principal argumento político para contrarrestar la supuesta “graduación” de algunos países en el sistema de la cooperación internacional al desarrollo.

 

Los procesos de integración regional ofrecen un espacio privilegiado para la construcción de consensos para la ejecución de la Agenda 2030; promoviendo una coordinación regional con los organismos nacionales responsables directos de su implementación, y compartiendo experiencias y aprendizajes para el fortalecimiento de capacidades proyectuales y de gestión cuando sean solicitadas por los Estados Parte.

La Agenda 2030 es holística, por tanto, multidimensional y comparte la integralidad del enfoque de derechos. Los instrumentos internacionales de derechos sociales, como el Plan Estratégico de Acción Social del MERCOSUR (PEAS), fortalecen el diseño y la ejecución de las políticas nacionales, bajo una lógica de realización progresiva que garantiza el cumplimiento de los derechos consignados. 

Socio: Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social (ILPES/CEPAL)

Del 8 al 12 de junio

 

 

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Asunción, Paraguay